Chironex fleckeri, también conocida como avispa de mar, es la especie de medusa más venenosa. De hecho, se considera que cada una de ellas tiene el veneno suficiente para matar a 60 personas. El contacto con sus tentáculos, que miden hasta tres metros de largo, es extremadamente doloroso y basta para que unas pequeñas células, conocidas como cnidocitos, disparen un pequeño aguijón que inyecta neurotoxinas bajo la piel. Sin embargo, a pesar de su arsenal, entre 1884 y 1996 solo han fallecido 63 personas a causa de encuentros con avispas de mar en las costas de Australia, el lugar donde más frecuentemente se encuentran, y la mayoría de las picaduras no requieren hospitalización.

Este martes, científicos de la Universidad de Sydney (Australia) han desarrollado un antídoto para este animal usando la técnica de edición genética CRISPR. Este es capaz de bloquear la necrosis y el dolor, siempre que se administre dentro de un margen de 15 minutos tras la picadura, aunque todavía desconocen si es capaz de evitar el paro cardiaco que puede producirse. Por el momento, han demostrado el funcionamiento del remedio en células humanas y en ratones, aunque esperan poder adaptarlo a humanos. Sus hallazgos se han publicado en Nature Communications.

«Estábamos investigando cómo funciona el veneno y cómo causa dolor», ha dicho en un comunicado Greg Neely, codirector de la investigación, junto a Raymond Lau. «Gracias a la técnica de edición genómica CRISPR pudimos identificar rápidamente cómo el veneno mata las células humanas. Por suerte, ya existía un medicamento para bloquear la ruta que usa la toxina contra las células, así que lo probamos como antídoto para ratones y descubrimos que, en efecto, puede bloquear el dolor y los daños en los tejidos», ha pormenorizado Neely. «Es súper emocionante».

Hasta ahora, el tratamiento consistía en aplicar vinagre o agua muy caliente sobre la zona afectada durante 20 segundos o 20 minutos, respectivamente. En los casos de picaduras más graves, era necesario aplicar técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) para mantener el corazón latiendo.

El primer antídoto molecular

CRISPR es una potente herramienta que permite editar el genoma de forma barata y eficaz, por medio de tijeras moleculares. En este caso, los investigadores lo usaron para bloquear uno a uno múltiples genes humanos, con el objetivo de identificar cuáles de estos tienen una función relacionada con el mecanismo de acción del veneno de la medusa. Gracias a esto, identificaron varios puntos clave sobre los que actuar para evitar la acción de las toxinas.

«La ruta del veneno de medusa que identificamos en este estudio requiere colesterol, y dado que hay muchos medicamentos disponibles tienen como objetivo el colesterol, pudimos bloquear esta ruta para observar cómo impacta en la actividad del veneno», ha dicho Lau. Una de los fármacos, apto para consumo humano, funcionó.

«Es un antídoto molecular», ha incidido el investigador. Además, según ha añadido, este estudio es el primero que logra hacer una disección molecular del funcionamiento de un veneno.

Los investigadores han explicado que en los experimentos administraron el antídoto por medio de inyecciones, pero quepretenden crear un aerosol para aplicarlo en la zona afectada.

Los autores del estudio están llevando a cabo una amplia investigación en la que pretenden comprender las causas de dolor, con vistas a crear calmantes no adictivos para humanos. Una de las formas que tienen de investigarlo, es analizar el funcionamiento del veneno de peligrosas criaturas australianas como la avispa de mar.

 

Sobre el Autor

Jimmy Rosario

Inquieto tratando de aportar con iniciativas vinculadas a las ciencias,tecnología y el emprendimiento

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