Los hombres que participaron en un ensayo clínico que agregaron dos puñados de nueces al día a su dieta regular informaron mejoras en la función sexual.

La prueba de 14 semanas comparó un grupo de hombres que agregaron una dosis diaria de ciertas nueces a una dieta de estilo occidental con un grupo equivalente de hombres que comieron la misma dieta pero sin nueces.

La dosis diaria de nueces comprendía 60 gramos (g), el equivalente a unos dos puñados, de almendras, avellanas y nueces.

Los investigadores, que provienen de centros de investigación en España, creen que este es el primer estudio que muestra que comer nueces puede beneficiar la función sexual.

Informan sus hallazgos en un artículo que aparece en la revista Nutrients.

Un análisis de 2018 de los datos de la prueba ya había informado que el consumo diario de estos frutos secos parecía mejorar la calidad del esperma.

El análisis reciente utiliza los mismos datos de prueba, pero se centra en el efecto del consumo de nueces en la función sexual y eréctil.

Los hallazgos sugieren que agregar nueces a una dieta de estilo occidental puede mejorar la calidad del orgasmo y el deseo sexual.

Los investigadores utilizaron dos fuentes de datos para evaluar los cambios en la función eréctil: respuestas de los participantes a cuestionarios y biomarcadores en muestras de sangre.

Disfunción eréctil y factores de riesgo.

La disfunción eréctil (DE) es la incapacidad de tener una erección y mantenerla el tiempo suficiente para tener una relación sexual satisfactoria. Es más probable que la afección afecte a hombres mayores que a hombres más jóvenes.

Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, que es uno de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), la DE es común en los Estados Unidos, donde afecta a unos 30 millones de hombres.

Los autores señalan que, aunque ha habido avances en la investigación sobre la disfunción eréctil, los hallazgos sobre prevención primaria son en gran medida preliminares.

Los factores de estilo de vida que pueden aumentar el riesgo de disfunción eréctil incluyen fumar, actividad física insuficiente, estrés, consumir demasiado alcohol, cargar demasiado peso y llevar una dieta poco saludable.

Estos factores pueden influir en la función eréctil a través de sus efectos sobre la biología de los vasos sanguíneos y los nervios. Para tener y mantener una erección, es necesario tener un suministro adecuado de sangre.

Una erección depende de una interacción compleja entre las células nerviosas y los vasos sanguíneos. El proceso también requiere la presencia de óxido nítrico (NO), un compuesto que ayuda al tejido muscular en el pene a producir y relajar una erección.
El efecto de la dieta.

Algunos estudios han relacionado la dieta mediterránea, así como las dietas que comparten algunas de sus características, con un menor riesgo de disfunción eréctil y disfunción sexual.

Estos estudios también han relacionado tales dietas con mejoras en la función endotelial. El endotelio en las paredes de los vasos sanguíneos ayuda a mantener un equilibrio entre dilatación y contracción. Los autores destacan los resultados de la investigación que sugieren que comer nueces puede beneficiar la función endotelial.

También se refieren a un estudio reciente, que mostró que comer pistachos puede mejorar la función eréctil. Sugieren que esto podría deberse a que los pistachos, como otros frutos secos, contienen «varios antioxidantes y arginina, un precursor de [NO], un poderoso compuesto que aumenta la vasodilatación».

Los datos para el nuevo estudio provienen de 83 hombres sanos de edades comprendidas entre 18 y 35 años. Todos los hombres seguían una dieta de estilo occidental, que, en contraste con la dieta mediterránea, es baja en frutas y verduras y alta en grasas animales.

Los investigadores asignaron al azar a 43 de los hombres al grupo enriquecido con nueces y los 40 restantes al grupo de control. Ambos grupos continuaron con su dieta de estilo occidental. Sin embargo, aquellos en el grupo enriquecido con nueces también consumieron 60 g al día de nueces mixtas, mientras que los miembros del grupo de control no complementaron su dieta con nueces.

Autoinforme y medidas de biomarcadores

Los participantes completaron un cuestionario estándar sobre la función eréctil y sexual tanto al inicio como al final de la prueba de 14 semanas. También dieron muestras de sangre y esperma en estos momentos. En las muestras, los investigadores midieron los niveles de NO y la molécula E-selectina como «marcadores sustitutos de la función endotelial eréctil».

En comparación con los del grupo de control, los participantes que agregaron nueces a su dieta mostraron aumentos significativos en dos medidas de la función eréctil y sexual: la función orgásmica y el deseo sexual.

Sin embargo, entre los dos grupos, no hubo diferencias significativas en cuanto a la cantidad de puntajes en función eréctil, satisfacción sexual y satisfacción general que habían cambiado al final del estudio.

Además, los niveles de antes y después de los dos marcadores de la función endotelial eréctil (NO y E-selectina) no diferían significativamente entre los dos grupos.

Los autores concluyen:

    «La inclusión de nueces en una dieta regular mejoró significativamente la función orgásmica auto-reportada y el deseo sexual».

Solicitan más estudios a gran escala para confirmar sus hallazgos y descubrir los mecanismos que explican por qué comer nueces podría beneficiar la función sexual.

Sobre el Autor

Jimmy Rosario

Inquieto tratando de aportar con iniciativas vinculadas a las ciencias,tecnología y el emprendimiento

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