La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, propuso reforzar la atención médica y el apoyo a las familias durante el periodo posparto, días después del mediático juicio contra Lindsay Clancy, cuyos abogados argumentaron que padecía psicosis posparto cuando mató a sus tres hijos en 2023.
Healey anunció que solicitará a los legisladores estatales 2 millones de dólares para ampliar un programa de visitas domiciliarias de enfermería a todas las familias que tengan un recién nacido en Massachusetts.
La iniciativa permitiría que las familias reciban de manera gratuita la visita de una enfermera, quien ofrecería orientación sobre alimentación, sueño y cuidado del bebé. También evaluaría la salud de la madre después del parto y realizaría pruebas para detectar depresión y otros problemas de salud mental.
«Dar a luz puede ser una de las experiencias más alegres de la vida, pero también es una de las más difíciles», dijo Healey durante una visita al Centro Médico Beth Israel Deaconess de Boston.
«Para las madres primerizas, puede ser agotador, solitario y abrumador«, agregó.
Según la gobernadora, el programa representaría la primera inversión estatal en una iniciativa financiada por el gobierno federal que actualmente ofrece visitas de enfermería a unas 3,000 familias cada año. La propuesta busca ampliar esa atención a las aproximadamente 68,000 familias que reciben un recién nacido anualmente en el estado.
Más atención a la salud mental
Healey también propuso destinar 250,000 dólares al Programa de Acceso a la Psiquiatría Infantil para Madres de Massachusetts y ordenó al Departamento de Salud Pública actualizar las regulaciones estatales relacionadas con las pruebas de detección de problemas de salud mental durante y después del embarazo.
«A todas las madres que han tenido problemas de salud mental antes, durante o después del embarazo, quiero que sepan que las vemos, yo las veo», expresó Healey. «Necesitamos hablar más abiertamente sobre esto».
La gobernadora demócrata ya había firmado en 2024 una ley de salud materna que amplió el acceso a doulas, parteras y centros de parto, además de exigir a las aseguradoras cubrir las pruebas de detección de depresión posparto.
El caso de Lindsay Clancy
El anuncio de Healey se produjo después del juicio de Lindsay Clancy, una madre de Massachusetts acusada de matar a sus tres hijos en 2023 y posteriormente intentar suicidarse al saltar desde una ventana del segundo piso. Como consecuencia de la caída, quedó paralizada de la cintura para abajo.
La defensa sostuvo que Clancy sufría psicosis posparto y que, debido a esa condición, no podía ser considerada penalmente responsable de las muertes.
La fiscalía, en cambio, argumentó que debía ser declarada culpable porque las pruebas demostraban que sabía que sus actos estaban mal.
El juicio terminó en nulidad después de que el jurado no lograra alcanzar un veredicto unánime.
AP señaló que ambas partes reconocieron durante el proceso que Clancy había causado la muerte de sus tres hijos, aunque discreparon sobre su responsabilidad penal debido a su estado mental en ese momento.
Salud mental, principal causa de muertes maternas
Massachusetts cuenta con una de las tasas de personas sin seguro médico más bajas de Estados Unidos y desde hace años es considerado un referente en la ampliación del acceso a la atención sanitaria.
Sin embargo, persisten problemas en la atención materna. De acuerdo con el comité estatal encargado de revisar las muertes maternas, las enfermedades mentales, incluido el trastorno por consumo de sustancias, fueron la principal causa subyacente de muerte entre mujeres embarazadas y madres primerizas en Massachusetts entre 2019 y 2024.
Estas condiciones estuvieron relacionadas con el 38 % de las muertes analizadas por el comité. El organismo determinó además que el 85 % de esas muertes podían haberse prevenido y que más de la mitad ocurrieron entre los siete días posteriores al parto y el primer año de vida del bebé
FUENTE: DIARIO LIBRE










