El obispo de la diócesis Nuestra Señora de la Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, exhortó a la sociedad a colaborar en la búsqueda de soluciones ante el déficit de aulas que amenaza con dejar fuera de las escuelas a miles de niños y adolescentes en la República Dominicana.
“El deseo de aprender es una esperanza para el país, pero no siempre contamos con suficientes aulas para recibir a todos”, expresó el prelado, quien hizo un llamado a las iglesias, clubes, organizaciones comunitarias, instituciones, empresas y propietarios de locales para que pongan a disposición espacios que puedan ser habilitados temporalmente.
Castro Marte destacó que un salón disponible, una instalación sin uso o un local que pueda acondicionarse puede convertirse en una oportunidad para un estudiante.
Subrayó que no se trata de sustituir la responsabilidad del Estado, sino de acompañar sus esfuerzos en un momento en que la necesidad nacional es grande y requiere la unión de todos.
“El sector empresarial puede aportar mucho. Existen espacios cerrados o subutilizados que, mediante acuerdos responsables y bajo la supervisión correspondiente, podrían ayudar a enfrentar esta necesidad mientras se amplía la infraestructura escolar”, señaló.
El obispo insistió en que ningún niño ni adolescente debe quedar fuera de la escuela por falta de espacio y que, entre todos, se debe ofrecer el pan de la educación, que alimenta el futuro y abre la esperanza de un país mejor.










