El 16 de enero de 1844 no fue un día cualquiera en la parte oriental de la isla de Santo Domingo. En la clandestinidad, los líderes separatistas redactaron y firmaron el documento que marcaría el nacimiento jurídico y político de la República Dominicana: la Manifestación de los pueblos de la Parte del Este de la Isla antes Española o de Santo Domingo, sobre las causas de su separación de la República Haitiana.
Más que una proclama de guerra, el Manifiesto fue el acta de independencia y el programa de gobierno que dio sustento legal a la proclamación de la República el 27 de febrero del mismo año.
1. El clamor de 22 años de opresión
El texto inicia con una justificación filosófica y política basada en el derecho natural: cuando un gobierno somete a un pueblo al despotismo y la tiranía, es un “derecho sagrado” y un deber sacudir ese yugo.
El documento denuncia las agravantes sufridas durante la ocupación haitiana (1822-1844):
• Destrucción económica: un sistema monetario desastroso y la imposición de deudas ajenas.
• Ataque a la propiedad: prohibición de los terrenos comuneros y confiscación de tierras.
• Persecución cultural y religiosa: hostigamiento a la Iglesia Católica e imposición de un idioma ajeno.
2. Los argumentos de la separación
Redactado bajo la dirección de Tomás Bobadilla, el Manifiesto desmonta la tesis haitiana de la “indivisibilidad de la isla”:
• La unión de 1822 fue fruto de la fuerza y la perfidia, no del consentimiento libre.
• La parte oriental pertenecía por historia y cultura a la herencia hispánica, no a la francesa de Haití.
3. Un proyecto de nación moderna
El Manifiesto no solo explica por qué se separan, sino cómo será el nuevo Estado. Los firmantes prometieron:
• Democracia y libertad: abolición perpetua de la esclavitud.
• Igualdad: derechos civiles y políticos sin distinción de origen o nacimiento.
• Seguridad jurídica: inviolabilidad de las propiedades y libertad de imprenta.
• Amnistía: un “entero olvido” de las opiniones políticas pasadas para fomentar la unión nacional.
4. Los protagonistas y el compromiso de sangre
El documento cierra con una lista de nombres que hoy forman parte de la memoria nacional: Francisco del Rosario Sánchez, Matías Ramón Mella, Tomás Bobadilla, Pedro Santana, entre otros.
El lema final, “SEPARACIÓN, DIOS, PATRIA Y LIBERTAD”, se convirtió en el grito de guerra que resonaría semanas después en el Baluarte del Conde, sellando el nacimiento de la República Dominicana.
Fuente: Hoy










