Santo Domingo.– República Dominicana enfrenta un reto histórico ante el descenso acelerado de su fecundidad y el crecimiento sostenido de su población adulta mayor.
Así lo advirtió el catedrático y asesor demográfico de Profamilia, Frank Cáceres, quien alertó este miércoles que el país carece todavía de las políticas, los especialistas y hasta la arquitectura necesarios para responder a esa realidad.
Sus declaraciones fueron emitidas durante el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, en respuesta a una pregunta sobre los cambios poblacionales registrados tras la actualización de las proyecciones demográficas de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
«El reto es grande», afirmó Cáceres Ureña al explicar que la caída de la tasa global de fecundidad, de 8 hijos por mujer a cerca de 2, compromete directamente la reproducción de la fuerza laboral dominicana.
Sostuvo que mientras el país es incapaz de generar los reemplazos necesarios en su mercado de trabajo, al mismo tiempo debe asumir el peso de una población envejeciente que «deja de trabajar y se convierte en sujeto de derecho en materia de previsión social», con demandas en jubilación y salud especializada.
El demógrafo señaló que en 1960 la población de 65 años y más representaba apenas el 3 por ciento del total, mientras que hoy ronda el 10 por ciento. «Si estamos hablando de que el 10 por ciento de la población va a tener 65 años y más, y hablamos de 11 millones, estamos hablando de más de un millón de personas», indicó, cuestionando si los servicios del Estado están diseñados para atender esa masa poblacional con las necesidades que le son propias.
Criticó que la gerontología social, especialidad encargada de planificar los servicios para la tercera edad, siga siendo una asignatura pendiente en el país pese a que esa población «se multiplica por tres o por cuatro». Extendió esa crítica al diseño de viviendas, señalando que la arquitectura dominicana continúa privilegiando los espacios sociales sobre los funcionales, como si la familia siguiera siendo numerosa. «Las escuelas de arquitectura no han descubierto eso todavía», subrayó.
Concluyó exigiendo la creación de un organismo estatal dedicado a vincular población y desarrollo, al tiempo que llamó a diseñar políticas demográficas acordes a la nueva realidad. «No se puede seguir como si nada estuviera pasando», afirmó Cáceres Ureña, calificando esa tarea de urgente para que el país pueda anticipar y gestionar los grandes desafíos que se avecinan.
Fuente: El Dia










