República Dominicana entra esta semana en el período de mayor actividad climatológica de la temporada ciclónica del Atlántico, que históricamente concentra su mayor frecuencia de sistemas entre mediados de agosto y mediados de octubre, en un escenario marcado por el fortalecimiento del fenómeno El Niño.
Aunque las principales instituciones meteorológicas internacionales mantienen sus proyecciones de una temporada 2026 por debajo de lo normal en cuanto al número total de ciclones tropicales, el especialista del Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET) llaman a la población a no interpretar esta previsión como una reducción significativa del riesgo para el territorio dominicano.
El meteorólogo Saddan Font-frías Montero, encargado del Departamento de Investigación Meteorológica del INDOMET y magíster en Cambio Climático, Gestión del Riesgo y Gestión Ambiental, explicó que las estadísticas estacionales no permiten determinar por sí solas el impacto que tendrá la temporada sobre un país específico.
“Que una temporada sea menos activa en términos del número total de sistemas no significa que República Dominicana esté fuera de peligro. Un solo ciclón tropical, una onda tropical o un evento de lluvias extremas puede generar impactos importantes si encuentra condiciones favorables y afecta zonas vulnerables”, señaló Font-frías.
Los pronósticos internacionales apuntan a una temporada por debajo de lo normal
Las proyecciones disponibles coinciden en señalar una actividad ciclónica inferior al promedio histórico.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) pronostica entre 8 y 14 tormentas con nombre, 3 a 6 huracanes y entre 1 y 3 huracanes mayores, con un 55 % de probabilidad de que la temporada termine por debajo de lo normal.
Por su parte, la Universidad Estatal de Colorado (CSU) redujo en julio su previsión a 9 tormentas con nombre, 4 huracanes y 1 huracán mayor, debido principalmente al fortalecimiento previsto de El Niño.
Como referencia, el promedio climatológico correspondiente al período 1991-2020 es de 14.4 tormentas con nombre, 7.2 huracanes y 3.2 huracanes mayores en la cuenca atlántica.
El riesgo para República Dominicana permanece
Font-frías enfatizó que la cantidad total de ciclones que se formen durante una temporada no determina directamente el nivel de riesgo para República Dominicana.
El país mantiene una exposición importante ante fenómenos como inundaciones urbanas, crecidas repentinas de ríos y cañadas, deslizamientos de tierra y lluvias intensas, especialmente en comunidades donde confluyen condiciones de vulnerabilidad y exposición.
A esto se suma el comportamiento de las temperaturas de las aguas del Caribe y de otras zonas tropicales, que debe mantenerse bajo vigilancia durante el período de mayor actividad.
“Desde el punto de vista de la gestión del riesgo, no debemos preguntarnos únicamente cuántos ciclones se formarán, sino cuáles serán sus trayectorias, intensidad, velocidad de desplazamiento, tamaño y, sobre todo, qué condiciones encontrarán al aproximarse al país.
El país entra ahora en el período de mayor vigilancia
Desde el inicio oficial de la temporada, el pasado 1 de junio, se han formado dos tormentas con nombre en la cuenca atlántica: Arthur y Bertha, ambas desarrolladas en el golfo de México y sin impactos directos sobre República Dominicana ni sobre el resto del Caribe.
Al cierre de esta nota, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) no identifica áreas de interés con una probabilidad significativa de desarrollo ciclónico durante los próximos siete días en el Atlántico, el Caribe o el golfo de México.
Sin embargo, Font-frías recordó que agosto, septiembre y octubre constituyen el período climatológicamente más activo de la temporada, por lo que el comportamiento observado durante junio y julio no debe utilizarse como indicador definitivo de lo que ocurrirá durante las próximas semanas.
El Niño modifica el comportamiento esperado de la temporada
Uno de los principales factores que explican las previsiones de una temporada menos activa es el fortalecimiento de El Niño, fase cálida del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO).
De acuerdo con las evaluaciones de los principales centros climáticos internacionales, El Niño se estableció durante junio de 2026 y se prevé que continúe fortaleciéndose durante el segundo semestre del año.
Este fenómeno suele favorecer un incremento de la cizalladura vertical del viento sobre sectores del Atlántico tropical y el Caribe, lo que puede dificultar la organización y rápida intensificación de los ciclones tropicales.
No obstante, el especialista del INDOMET destacó que este comportamiento atmosférico debe analizarse junto con otros factores ambientales y oceánicos.
“El Niño representa un factor inhibidor importante para la formación y fortalecimiento de ciclones tropicales en el Atlántico, pero no elimina la posibilidad de que se desarrollen sistemas capaces de afectar al Caribe. La atmósfera y el océano son sistemas dinámicos y las condiciones pueden cambiar rápidamente durante el pico de la temporada”, explicó.
El impacto de un solo evento puede superar ampliamente lo que sugieren las estadísticas generales de una temporada”, puntualizó el meteorólogo.
Llamado a mantener la preparación
Ante la entrada del país en el período climatológicamente más activo de la temporada ciclónica, el INDOMET exhorta a la población a mantener la vigilancia y consultar únicamente las informaciones emitidas por las instituciones oficiales.
Las autoridades recomiendan:
- Mantenerse atentos a los boletines oficiales del INDOMET y del Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
- No reducir las medidas de prevención debido a las proyecciones de una temporada por debajo de lo normal.
- Revisar los planes familiares y comunitarios de emergencia.
- Identificar previamente las zonas de riesgo de inundaciones, deslizamientos y crecidas repentinas.
- Mantenerse atentos a las actualizaciones oficiales, especialmente durante los meses de agosto, septiembre y octubre.
El mensaje central de las autoridades meteorológicas es claro: una temporada ciclónica menos activa no equivale a una temporada sin peligro. República Dominicana debe mantener sus mecanismos de vigilancia y preparación durante todo el período oficial de actividad ciclónica.
Fuente: Hoy










