República Dominicana puso a prueba este martes su capacidad de respuesta ante un terremoto con el Simulacro Nacional de Evacuación por Terremoto 2026, una jornada que las autoridades calificaron como exitosa, aunque también dejó fallas y aspectos por mejorar.
Pero el propósito de un simulacro no es demostrar que todo funciona a la perfección. También permite encontrar los puntos débiles antes de que ocurra una emergencia real.
Y, en este caso, hubo algunos.
Lo que salió bien
Uno de los principales resultados señalados por las autoridades fue la participación de más de 3.2 millones de personas en el ejercicio.
Además, desde el COE destacaron que la población siguió las recomendaciones establecidas para actuar durante una emergencia, entre ellas mantener la calma y evacuar de manera ordenada.
Para José Luis Fernández, subdirector del COE, precisamente esa participación permite poner a prueba los protocolos y detectar dónde están las fallas.
Lo que salió mal
Una de las situaciones registradas durante el simulacro fue una persona que resultó herida mientras evacuaba.
Fernández explicó que la persona no acató la recomendación de salir con calma y no correr.
“Digamos que, no acató el sal con calma, no corras. Y ahí hizo un falso contacto con el piso y se lastimó. La brigada de su institución fue la que la evacuó”, indicó Fernández en un entrevista en el programa 55 minutos con Julissa Céspedes en CDN.
El funcionario señaló que ese tipo de situaciones es precisamente lo que buscan identificar durante los simulacros. “Buscamos los fallos para mejorarlos y ese es uno”.
¿Por qué la alerta no llegó a todos?
Otro de los puntos que generó dudas después del ejercicio fue la alerta enviada a los teléfonos celulares.
Algunas personas señalaron que no recibieron el mensaje. Fernández explicó que se trataba de una prueba y que se utilizaron distintos mecanismos para realizar el envío masivo.
Según detalló, se utilizaron los CMS y la aplicación Cell Broadcast. Dos compañías telefónicas enviaron mensajes escritos y otra utilizó Cell Broadcast.
Fernández explicó que esta última es una herramienta que están probando y que no requiere descargar una aplicación.
“Cell Broadcast es una herramienta nueva que estamos probando, donde no necesitas bajar una aplicación ni hacer absolutamente nada, salvo en la configuración de tu celular, marcar recibir mensajes de alertas de emergencias”.
Sin embargo, reconoció que durante esta prueba no podían determinar de antemano cuántos teléfonos recibirían el mensaje ni cuáles quedarían fuera.
“¿Qué pasa? Dijimos que era una prueba, no podíamos determinar a cuántos celulares iba a recibir la señal y cuáles no. Eso depende de las prestadoras. Dos prestadoras enviaron mensajes escritos y otra el Cell Broadcast”.
El resultado fue que algunas personas recibieron la alerta y otras no.
“Unos recibieron el mensaje y otros no, pero es parte de la prueba. Y qué bueno que sucedió, porque no todo es perfecto. Esto es un simulacro, y en los simulacros siempre hay fallos”.
Las preguntas que todavía esperan respuesta
La falla en el envío de las alertas abrió varias interrogantes que todavía deben ser respondidas.
Fernández indicó que el COE se comunicó con el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) y solicitó un informe para conocer cuántos celulares recibieron el mensaje, cuáles celdas fallaron y cuánto demoró el envío.
Esos datos permitirán conocer con mayor precisión qué ocurrió con las alertas durante la prueba.
Por ahora, el subdirector del COE señaló que el servicio debe funcionar próximamente a un 100 % y que precisamente por eso se están realizando estas prácticas.
Lo que debemos mejorar
Más allá de los protocolos de las instituciones, Fernández señaló que uno de los principales retos está en que la población conozca los riesgos del país.
Indicó que República Dominicana se encuentra entre dos capas tectónicas y que cuenta con 14 fallas internas altamente activas en constante movimiento.
“El reto es que la población no esté de espaldas a sus riesgos y sus amenazas. Educarnos”.
Por eso, planteó que la preparación no debe limitarse a los días en que se realizan simulacros.
Recomendó que las personas conozcan las rutas de evacuación y las salidas de emergencia de los lugares que frecuentan, preparen mochilas de emergencia y practiquen rutas de autoprotección y los lugares donde deben colocarse en caso de una emergencia.
“Donde quiera que tú vayas, siempre identifica las rutas de evacuaciones, que se diseñan para llevarte a un lugar seguro, un punto de encuentro”.
También recomendó contar con elementos sencillos que puedan ser útiles en una emergencia, como un silbato. Explicó que este puede ayudar a alertar o pedir ayuda, ya que el sonido puede llegar hasta los rescatistas.
Entre sus recomendaciones también mencionó tener agua en lugares estratégicos del hogar para cubrir 72 horas, así como medicamentos y otros elementos esenciales de supervivencia.
Y hay otro punto que, según Fernández, también debe trabajarse: mantener la calma.
Porque saber qué hacer durante una emergencia requiere no solo conocer las rutas o tener una mochila preparada, sino también controlar el pánico para poder tomar decisiones.
Fuente: Hoy










